¿POR QUÉ LO HACEMOS?

Porque el nexo entre política y comunicación es inevitable, pues no hay política sin comunicación, pero no toda comunicación es política…las hay en otros ámbitos, ciertamente. La comunicación política, en tal sentido, es inherente al objeto político. Por todo lado, los políticos y la política y sus redes de poder necesitan de la comunicación.

Actualmente estamos siendo espectadores de uno de los momentos más empobrecidos de la política peruana, donde hay mucho por trabajar a nivel comunicacional frente a una democracia representativa timorata que parece no representar a nadie ni comunicar nada positivo. Una “clase” sin clase a la que le da igual exponerse mediáticamente para cambiar su versión sobre un determinado tema cada semana, demostrando su inconsistencia en el mensaje.

«Las cuestiones de comunicación traspasan sus fronteras para transformarse en asuntos de índole social, política y/o diplomática; pueden llegar a afectar la seguridad nacional y la solidez, estabilidad y supervivencia de cualquier sistema. Asimismo, las problemáticas de comunicación tienen la capacidad de provocar crisis a escala global y generar daños severos”.


Scheinsohn